miércoles, 27 de noviembre de 2019

Primer día: Spoon, Hogwarts y Callejón Diagón

Por la mañana, y para ir acorde con el horario escocés, lo mejor es dirigirse a Nicolson Street número 6a, donde se encuentra la famosa cafetería Spoon. Este bonito lugar, clásico por fuera y con toque vintage algo alternativo en el interior, es ideal para ir a desayunar o, si se prefiere, para ir a comer. 

Aunque poco tiene que ver con Nicolson's Café, donde J. K. Rowling escribió los primeros capítulos de Harry Potter, el valor sentimental para los fans de la saga es indudable. Así que, si puede, no dude en probar la comida tradicional escocesa.

La cafetería Spoon. Fuente: https://masedimburgo.com/


Por la tarde, y para continuar conociendo los lugares que inspiraron a la autora de Harry Potter, se puede ir a George Heriot's School. Según se cuenta, este edificio fue el que usó de modelo para la creación de Hogwarts, el colegio en el que estudian los magos. Hay que echarle algo de imaginación, pues lo cierto es que no es ni de lejos una reproducción idéntica de la majestuoso escuela, pero si se contemplan sus torretas y se deja absorver por un ambiente que parece de otro tiempo, las coincidencias se encuentran sin grandes dificultades.

El George Heriot's School. Fuente:https://www.theedinburghreporter.co.uk



Para terminar el primer día de la ruta J. K. Rowling, lo mejor es visitar Victoria Street, o lo que es lo mismo, el Callejón Diagón en los libros y las pelis. Inconfundible lugar con un interés más que especial para todo aquel que quiera perderse por el universo de Harry Potter. Rememorar escenas de las películas o recordar páginas de los libros se convierten en un síntoma característico al recorrer esta calle. 


Victoria Street. Fuente: http://viajandocontigomesientofeliz.blogspot.com



Al acabar, lo mejor es cenar pronto y regresar al hotel, que en Edimburgo la noche es muy fría y mañana hay que seguir de ruta por los lugares más mágicos de la capital escocesa.

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